Olise fue el mejor con un gol y una asistencia que permitieron un alargue que Francia no aprovechó hasta que la moneda volvió a caer a favor y Maignan detuvo el último lanzamiento arlequinado, permitiendo así que su país se clasificara como semifinalista de esta nueva edición de la UEFA Nations League.
Un ciclo caducado maquillado por Olise
Francia tenía que remontar un 2-0 si no quería quedar eliminada para la próxima Final Four que se disputará en Alemania (Stuttgart y Múnich) en junio. Pese a ser una selección absolutamente plegada al talento individual de jugadores, la plantilla no entretiene y siempre deja una sensación de que podría dar más, especialmente atendiendo a lo que hay en el campo, pues no se entiende que una selección con jugadores como Mbappé, Zaïre-Emery, Muani, Thuram, Tchouaméni o Dembélé juegue tan mal al fútbol y sea tan resultadista, pero la realidad es la que es: ha ganado títulos de esta forma y eso es irreprochable.
Ayer se volvió a demostrar una vez más, que Francia lo supedita todo al talento personal. Podría no bastarle, pero emergió Olise, un jugador magnífico (tal y como está demostrando en el Bayern) para marcar el primero de falta poco antes de la hora de partido. En el 80′, asistió a Dembélé para el segundo, pero les bleus no quisieron más y Deschamps dio por bueno el resultado. Parece que Zizou está al caer después del Mundial tras doce años de Deschamps en el cargo, y es que la nueva Francia que viene necesita un cambio de aires que permita cerrar el círculo de algunos jugadores e iniciar el nuevo de los chicos jóvenes que vienen por detrás.
La tanda de penaltis
Con el 2-0 de la ida -sempiterno Perišić-, el marcador en Francia fue una réplica incluso en la prórroga, así que tocaba sacar lustre al punto de penalti y demostrar quién se enfrentaría a España el día 5 de junio. Con los fallos de Baturina, Ivanović y Stanisić, Francia equilibró los errores de Koundé y Théo y se proclamó semifinalista. Cabe destacar que Olise no disparó, ya que fue sustituido en el 106′ por Camavinga. Tampoco lo hizo Modrić, que dejó su sitio en el campo a Moro en el minuto 81′, justo tras el gol de Dembélé.
Pese a pasar de la misma manera, España es favorita. Lo demostró en la Eurocopa remontando el 0-1 inicial de Muani y no hay motivos que hagan pensar que la selección de Luis De la Fuente no puede ser finalista pese a que en defensa sí sufre más que en el torneo veraniego en el que acabó ganando a Inglaterra en la final. Además, Francia no ofrece automatismos ni frescura en su juego, pero siempre hay que tenerla en cuenta por la calidad que tiene en cada convocatoria, y eso que para esta ocasión se han quedado fuera jugadores de la talla de Cherki o Ekitike, que tienen doble nacionalidad y podrían «cansarse de esperar» la llamada de la absoluta.