Colchoneros y murcianistas se ven las caras en el Centro Deportivo Cívitas de Alcalá de Henares a las 20:30 h. El partido corresponde a la jornada 3 del campeonato doméstico y será un encuentro en el que los intereses de ambos conjuntos son más que importantes. El conjunto local aún no conoce la derrota en liga, mientras que los de Guilló llegan en alza, ya que no conocen la derrota desde el segundo partido de pretemporada.
Cansados, pero con ganas de mantener el liderato
El club murciano viene de afrontar una semana poco corriente. Jugaron el domingo frente al Teruel, al que vencieron por 4-0, y posteriormente, el miércoles, se midieron al CD Mensajero en Copa Federación. Dicho partido supuso mucho más que 90 minutos. El viaje comenzó en los aeropuertos el martes, para jugar el miércoles y regresar el jueves por la noche. Una larga travesía que Guilló destacó en rueda de prensa: «No nos servirá de excusa el viaje una vez que comience el partido».
El encuentro frente al Mensajero fue complicado. El club grana comenzó por debajo en el marcador y los canarios pensaban que se llevarían el gato al agua, pero fue Álvaro Bustos quien puso las tablas en el marcador. Además, el técnico grana tuvo que introducir la artillería pesada en la segunda parte. Javi Moreno, Álvaro, Mier, Bustos y Gilfueron los encargados de sacudir el partido.
Ya en la prórroga, el canterano Alejandro Meca finiquitó el encuentro para los suyos, dejando el marcador en 1-2. Ese gol de Meca dio el pase al Murcia a los octavos de final, ronda en la que se enfrentará al Orihuela.
La obsesión de Guilló con la táctica
El entrenador ilicitano ha destacado en varias ocasiones que «soy un obseso de la táctica, a veces pesado para el jugador». Tácticamente, el Real Murcia jugó el partido frente al Teruel con un 4-4-2, que fue alternándose conforme el encuentro lo requería. Por momentos, como en la salida de balón, vimos un 5-3-2 o incluso un 5-1-3-1. Fueron varios los planteamientos del club grana, que consiguió dominar el partido y alzarse con el triunfo.
En este partido se espera un Real Murcia que conserve bien la posición en defensa. Al no haber tenido más que dos entrenamientos, el equipo no llega tan bien preparado a nivel táctico. Aunque no todos los jugadores viajaron a la Copa, tampoco pudieron ejercitarse en grupo.
Las claves de este partido residirán en buscar buenas asociaciones entre los delanteros murcianistas. Con el excepcional inicio de Jorquera, muchas de las ocasiones del encuentro pasarán por sus botas.
La salida de balón también será determinante, ya que el inicio de las ocasiones más prometedoras del Murcia nace ahí. En cuanto a las acciones en profundidad, las entradas de Olmedo y Cristo también podrían generar daño en la zaga atlética. El balón parado podría causar estragos en la defensa local, ya que los murcianos cuentan con grandes rematadores como Flakus.
El Atlético y sus ganas de mantenerse firme
El filial llega con 4 puntos a este encuentro y ocupa la cuarta posición. El equipo de Fernando Torres ha experimentado ligeros cambios en su planteamiento táctico.
En la primera jornada, frente al Torremolinos (2-2), el equipo colchonero optó por un 4-5-1, dando mucha amplitud a sus extremos. De hecho, Marc Domenech fue el autor de los dos goles rojiblancos.
En el segundo partido, esta vez frente al Hércules, el sistema fue un 4-3-3. La victoria por 0-2 fue un alivio para los de Torres, que durmieron en puestos de playoff. Fue un partido en el que dominaron por completo, pero en el que sufrieron la lesión del goleador del equipo.
Para este partido frente al Real Murcia, el planteamiento del Atlético será claro y sencillo: deberán parar a los carrileros y extremos murcianistas, por lo que una línea de cinco defensas podría ser una de las opciones. Los locales gozan de una gran delantera, con jugadores como Esteban o Álvaro Santos. Por ellos pasarán muchas de las acciones de peligro del conjunto rojiblanco.
Un encuentro que entiende de décadas
Este partido cuenta con una larga historia de enfrentamientos. El balance es de 7 victorias para los murcianos, 3 para los atléticos y 4 empates. El primer enfrentamiento entre ambos se remonta a 1981, en Segunda División.
Los más recientes, ya en Primera Federación, dejan un balance favorable a los locales: dos victorias colchoneras, una murcianista y dos empates.
Este tipo de partidos son los que dejan claro qué equipos luchan por el ascenso y cuáles lo van a pasar peor. La ciudad deportiva dictaminará sentencia para determinar si Atlético de Madrid B o Real Murcia se alzan con la victoria en un duelo de altura.








