El Celta de Vigo comenzó su camino en la Europa League 26/27 con una derrota frente al Omonia Nicosia, en Chipre. Siguiendo la línea del inicio de temporada, el cuadro dirigido por Claudio Giráldez mostró un juego plano, lento y carente de pegada ofensiva. Esto fue aprovechado por un Omonia Nicosia que, gracias a un tanto de Jure Balkovec en los minutos finales, dio la sorpresa y se llevó los tres puntos.
El Omonia Nicosia salió al encuentro con sus cuatro principales amenazas ofensivas siendo parte de la alineación titular. Este fue el once desplegado por Henning Berg: Fabiano; Jean-Kévin Duverne, Lubomir Satka, Senou Coulibaly, Jure Balkovec; Mateo Maric, Panagiotis Andreou; Jaden Montnor, Muamer Tankovic, Ewandro Costa; Loïs Diony.
Por su parte, Claudio Giráldez introdujo varios cambios en su alineación titular con respecto al empate por 1-1 frente al Málaga, como ya viene siendo habitual en el técnico porriñés y su afán por no repetir once. Estos fueron los futbolistas elegidos por el gallego para salir de inicio en Nicosia: Ionut Radu; Javi Rodríguez, Carl Starfelt, Marcos Alonso; Álvaro Núñez, Hugo Burcio, Miguel Román, Sergio Carreira; Ferran Jutglà, Pablo Durán, Couhaib Driouech.
El Celta no fue capaz de abrir la alta ante el Omonia en la primera parte
El encuentro comenzó de la manera que se preveía: el Celta tenía la posesión de balón y el Omonia Nicosia no proponía una presión asfixiante, aunque sí con las líneas avanzadas, y saltaba a la presión individual cuando podía y no ponía fácil la salida de balón a los de Giráldez. A las primeras de cambio, en el minuto 9, el cuadro chipriota recuperó el balón en campo rival y Ewandro Costa se sacó un gran golpeo desde la frontal del área, ante el que Radu tuvo que volar para enviarlo a córner.
Posteriormente, el Celta de Vigo respondió con un centro a media altura de Álvaro Núñez que cazó Pablo Durán de primeras, pero el golpeo lo desvió lo justo un zaguero para enviar el balón a saque de esquina. Le costaba al Celta de Vigo encontrar soluciones cuando forzaba la puerta por los carriles interiores. El Omonia Nicosia juntaba piezas para impedir que la línea interior celeste no carburase y forzaba el juego por bandas, donde parecía sentirse más seguro defendiendo.
No llegaba mucho a campo rival el Omonia Nicosia, pero cuando lo hacía era con peligro, justo al contrario que el Celta. En el minuto 31, Kevin Duverne cabalgó por banda derecha y se sacó un zapatazo que Radu desvió cómo pudo a córner, evitando que el disparo se convirtiese en un auténtico golazo. Solamente dos minutos después, el Celta de Vigo intentó reaccionar con una jugada elaborada a base de pases que terminó con un disparo lejano de Miguel Román que se marchó alto.
Radu volvió a aparecer para evitar el 1-0
En un disparo desde fuera del área bastante similar a los dos anteriores, esta vez de Panagiotis Andreou, Andrei Radu tuvo que volver a emplearse a fondo para evitar el 1-0 de un Omonia Nicosia que no se complicaba la vida a la hora de atacar de una manera versátil, pero estaba más cerca del gol que el cuadro celeste. Finalmente, el marcador no se movió y ambos equipos se dirigieron a sus respectivos vestuarios con un resultado de 0-0.
Durante la primera mitad, hubo más balón para el Celta, pero mejores ocasiones para un Omonia Nicosia que se topó con un excelso Ionut Radu bajo palos. Al equipo de Claudio Giráldez le faltó mucha inspiración en zona de tres cuartos, costándole mucho generar alrededor del área o dentro de ella, mientras que el equipo chipriota apostaba por sacar el máximo de sus armas.
El Omonia Nicosia dio la sorpresa en el segundo tiempo
El Celta de Vigo no arrancó la segunda parte de la mejor manera. Además, el Omonia Nicosia mostraba un desparpajo y una intención de, aunque fuese por momentos, llevar el control del partido que no había enseñado durante los primeros 45 minutos. No tardó Claudio Giráldez en mover el banquillo con la entrada de Hugo González y Williot Swedberg, en sustitución de Ferran Jutglà y Couhaib Driouech. Con estas modificaciones, el porriñés buscaba tener mayor profundidad y pegada en ataque.
Por parte del cuadro chipriota, Luuk Brouwers reemplazó a Tankovic en el primer cambio realizado por Henning Berg. Álvaro Núñez estaba siendo el miembro más constante en la faceta ofensiva del Celta de Vigo, acaparando los intentos de progresar o metiendo centros Sin embargo, le faltaba mucho ritmo en la circulación al conjunto vigués.
En el minuto 68, Miguel Román filtró un buen balón hacia Williot Swedberg, a quien se le marchó largo el control, pero consiguió rehacer la jugada cediendo para un Hugo González que vio a Pablo Durán desmarcado en el área pequeña y el de Tomiño no falló de cara a puerta, pero el gol fue anulado por un fuera de juego en el desmarque del sueco. A posteriori, el propio Durán y Hugo Burcio fueron sustituidos, dejando su sitio en el campo para Hugo Álvarez y Aleix Febas.
Jure Balkovec confirmó el bochorno
El técnico noruego del Omonia Nicosia, Henning Berg, también movió el banquillo con la entrada de Andronikos Kakoullis, en sustitución de Loïs Diony. Por su parte, Claudio Giráldez agotó sus cambios dando minutos a Borja Iglesias, sustituyendo a Álvaro Núñez. Tuvo una buena doble oportunidad el Celta de Vigo para adelantarse, en el minuto 82, primero con un remate del ‘Panda’ que rechazó un defensa y, finalmente, Javi Rodríguez golpeó alto.
Posteriormente, a la salida de un córner, el Celta reclamó que un jugador local había sacado el balón bajo palos, pero el colegiado decidió no señalarla como punible. Unos minutos después, en el 88′, Jure Balkovec golpeó desde lejos y sorprendió a Radu para anotar el 1-0. En el poco tiempo restante, el Celta de Vigo no reaccionó al tanto chipriota y no fue capaz siquiera de rascar un empate ante el Omonia Nicosia.
Foto de portada realizada por Yiannis Kourtoglou | REUTERS.








