Murcianos y extremeños se daban cita en un nuevo choque liguero. Posiblemente, un partido que engaña mucho por su distancia en la clasificación. Los de Crespo que llegan líderes, se enfrentan a un Extremadura que, tras un gran inicio de temporada, bajó el nivel y por lo tanto también en la clasificación. Ambos equipos llegan a esta contienda con un enfoque claro: la victoria.
Muy necesaria esta victoria para ambos intereses. Los universitarios ya que afianzarían mas aún su liderato. En el otro extremo de la península, los de David Rocha que, colocados en séptima posición con 31 puntos, buscarán un puesto dentro de los privilegiados de ña categoría; los playoffs.
Igualdad máxima en La Condomina (1-1)
Tras el minuto de silencio, daba comienzo la jornada 21 del grupo IV de la cuarta categoría del panorama nacional. Rodaba pues la pelota en el estadio centenario de la ciudad de Murcia.
Serían menos de 20’’ los que le haría falta al conjunto extremeño para poner en apuros a Ackermann. Tras el saque de centro, una gran jugada quien trenzaban los visitantes provocaba la salida del guardameta uruguayo. Posteriormente, hubo un saque de equina que acabó en nada para los universitarios.
En los primeros compases del encuentro, los dirigidos por David Rocha, tenían el balón con claridad. Esto, provocó el desquicie entre los propios jugadores del UCAM. No sería hasta el minuto diez cuando el UCAM tendría la primera, un saque de esquina; que no fue fructuoso. Dicho saque de esquina, enlazaría con una contra extremeña que acabaría en otro córner.
Sería en el primer cuarto de hora cuando se abriría la lata. Tras una excelente conducción de Alberto Soto; en estado de gracia, y un tiro de Bravo repelido por el portero, aprovechaba Ale Marín para hacer el primero y poner el 1-0 con mucho partido por delante. Un gol llegado en el momento menos esperado para los líderes de la categoría.
De nuevo ocasionaría peligro Ale Marín, esta vez con un disparo que fue repelido por el poste. Evitando el 2-0, los de Rocha no se encontraban en su juego. Un UCAM que se encontraba; tácticamente hablando, sin delantero centro.
Una jugada aislada en la que el lateral extremeño colgaba el balón, el Extremadura recortaba distancias. Ponía el 1-1 en el marcador y salían a presionar con mucho ímpetu.
Las ocasiones se inclinaban hacia el lado universitario a falta de escasos minutos para el descanso. A falta de 5’ para el reglamentario, Juanma Bravo tendría una oportunidad que se marcharía a muy pocos centímetros de la red.
Concluidos los dos minutos en el feudo universitario, daba el colegiado por finalizada la primera parte. Con varias decisiones arbitrales, que no gustaron tanto a ucameros como extremeños, se iban ambos equipos al entretiempo con 1-1 en el marcador.

Amargo sabor de boca en feudo universitario
Se reanudaba el balón el la capital del Segura. Un inicio muy parejo, donde ambos clubes salieron con la intención de mantener el balón y poco a poco acercarse a la meta rival.
Con un Ucam muy apagado, las ocasiones no se terminaban de decantar hacia nigún lado de la balanza. La primera con cierto peligro sería una gran estirada de Ackermann que evitaría el 1-2.
Con un UCAM sin ideas, tendrían que llegar los cambios. Durant toda la segunda parte, estaban haciendo calentamientos hasta 5 jugadores de ambos clubes. Agitaba el banquillo el UCAM, dando entrada a Mizzian por Pablo Hernández.
Una gran atajada a bocajarro de Facundo, libraba de nuevo al UCAM del 1-2. Por el momento, un partido que no estaba dejando cosas muy interesantes de las que hablar. La salida del nuevo fichaje, Sergi generó peligro de inmediato.
El líder comenzaba un asedio en los últimos minutos. La entrada de Iván Moreno, también fue determinante. Una acción dejaba solo a Mizzian, que enviaba el balón a las nubes. Se retiraba del encuentro Ale Marín para dar entrada a Pontones; el todoterreno.
Ya encarando la recta final, Mizzian tuvo otra para sus intereses. Ese balón volvió a pasar rozando el poste y no encontró rematador.
Acababa pues el partido con 1-1 en el marcador y con un UCAM que se relamía los labios para meter goles. No entraron las ocasiones en la segunda parte y por ende; el resultado.









