Una vez más, el Celta Fortuna remontó en el Estadio ABANCA Balaídos, pero esta vez algo era distinto: fue la primera victoria en la historia del equipo en LaLiga Hypermotion. Después del empate por 0-0 cosechado en Cádiz, el filial celeste disputaba su primer partido de la temporada como local ante un Andorra que llegaba a Vigo después de endosar un 5-1 al Ceuta. Sin embargo, lo que el club propiedad de Gerard Piqué no sabía era que se enfrentaba a un equipo que define a la perfección qué es LaLiga ‘Hypertensiones’.
Balaídos vivió 100 minutos de locura
Después de una primera mitad igualada y de pocas ocasiones, donde Ángel Arcos pudo deshacer las tablas asentadas en el marcador, la locura se apoderó de un Balaídos al que asistieron más de 6.000 celtistas. El FC Andorra golpeó primero con dos tantos de Hugo López, quien aprovechó la pasividad de la defensa celeste. No obstante, no tardó en reaccionar un Celta Fortuna que recortó distancias gracias a un gol de Bernard Somuah, que solo tuvo que empujar un gran envío de un Germain Milla que realizó un partido decisivo a nivel ofensivo.
Solamente cuatro minutos después del 1-2, Fredi Álvarez decidió revolucionar el partido introduciendo cuatro cambios para buscar la remontada. Y vaya si lo hizo. Con Joel López, Hugo Cuenca, Óscar Marcos y Álvaro Marín sobre el terreno de juego, el Celta Fortuna se hizo con el control del partido y sumó calidad en tres cuartos de campo, algo que se vio reflejado en la acción del segundo tanto, ya que el paraguayo Cuenca sirvió un balón exquisito al espacio para que Germain Milla asistiese el empate de Marín.
Ya en el tiempo de descuento, el propio Álvaro Marín se interpuso en un remate de Quique Ribes que iba a puerta. Suerte de que un jugador del Andorra se había quedado descolgado en la línea de fondo y el tanto del navarro finalmente subió al marcador, desatando la euforia en el feudo celeste. Cuando todo el estadio ya reclamaba el final del encuentro, Andrés Antañón realizó un último esfuerzo para culminar una gran jugada colectiva y anotar el definitivo 4-2 para el Celta Fortuna.
La fragilidad defensiva, algo a mejorar en el Celta Fortuna
La épica victoria de un Celta Fortuna que venció al ritmo del ‘rock and roll’ no debe evitar que se hable de la pasividad defensiva que mostró el cuadro dirigido por Fredi Álvarez. Después de cosechar una valiosa portería a cero en Cádiz sin sufrir demasiado a nivel defensivo, los dos goles del Andorra vinieron precedidos de errores de dos errores de bulto de la defensa celeste.
En primer lugar, Hugo López se encontró un rechace dentro del área que se produjo por una acción aérea donde la zaga no mostró contundencia y, posteriormente, Pablo Meixús cometió un grave error en la salida de balón que el propio jugador del Andorra aprovechó para anotar el 0-2. Además, aunque el tanto no subió al marcador por una mano, el cuadro visitante llegó a anotar el 1-3 en una jugada donde el balón se paseó por el área sin que nadie lo despejara.
A pesar del mal nivel defensivo del equipo en líneas generales, se deben destacar las dos buenas actuaciones de un Quique Ribes que está mostrando un nivel claramente superior al que acostumbró en la Primera Federación. Tras haber completado ya un buen partido en Cádiz, el valenciano fue el mejor de la defensa celeste en el día de ayer e incluso asistió al tanto del 3-2 mostrando su poderío aéreo.
Imagen de portada realizada por Marta G. Brea, fotógrafa del ‘Faro de Vigo’.








