Después de que Matteo Moretto informase durante la noche del 25 agosto acerca de la más que probable salida de Javi Rueda rumbo al Nottingham Forest, todo cambió a la mañana siguiente y, finalmente, el de Alozaina se queda en el Celta de Vigo. Claudio Giráldez y la presión social de la afición celeste han sido claves para que el club diese marcha atrás con la venta.
Javi Rueda seguirá vistiendo de celeste
Cuando todo parecía indicar que, a falta de una semana para que terminase el mercado de fichajes, Javi Rueda iba a abandonar el Celta de Vigo a cambio de unos 15 millones de euros, el ‘culebrón’ tomó un giro de 180 grados. A la mañana siguiente de que la noticia hiciese explotar las redes sociales de todo aficionado celeste, Claudio Giráldez salió a rueda de prensa con motivo del partido frente a Osasuna y dejó clara su opinión y la de todos los celtistas: Javi Rueda no se podía marchar.
La pública opinión del técnico porriñés hizo que la directiva celeste rectificase y terminase rechazando la oferta del Nottingham Forest, aunque Rueda había dado el visto bueno a la operación. En forma de compensación, el Celta de Vigo ofrecerá una mejora salarial al carrilero malagueño. Además, Javi Rueda está en la convocatoria para enfrentarse a Osasuna y no sería nada descabellado que salga de inicio.
El desenlace final de esta operación significa mucho más que la continuidad de Javi Rueda. Aunque ya se sabía, Claudio Giráldez es el capitán general del proyecto y su opinión cuenta mucho más que la de muchos miembros de la directiva. Por otro lado, es totalmente lógico que el club haga caso a lo que dice su entrenador, ya que llevar la contraria a Giráldez significaría desgastar la relación con el mejor entrenador en la historia del club y un valor incuantificable para la entidad.
Imagen de portada extraída de ‘Cordon Press’.








