La AD Ceuta está teniendo un arranque de temporada marcada por un conjunto de déficits en el juego que ponen en jaque su rendimiento. Desde el ataque, falto de gol, hasta una defensa floja, los problemas en clave ceutí no hacen más que crecer. LaLiga Hypermotion no espera a nadie y, si la AD Ceuta no suma pronto su primer punto, se les puede hacer cuesta arriba. A estos factores deportivos debemos sumarle la crisis migratoria que sufre el territorio. Este inconveniente ha afectado a la percepción sobre la ciudad y el club, tal como menciona su presidente.
Un comienzo de cero.
Para explicar la situación deficiente en la tabla se deben revisar los encuentros a los que han hecho frente. La jornada 1 resultó un fuerte golpe, pues cayeron derrotados por 5-1 ante el FC Andorra. Dicho choque reflejó carencias que debían ser paliadas para formar un plantel competitivo. Esta situación no acabó de mejorar para la jornada 2, primera en el Alfonso Murube, donde perdieron 0-2 ante la UD Las Palmas.
El calendario no perdona y, en la tercera fecha, visitaron Son Moix, donde fueron vencidos por el RCD Mallorca de manera contundente (3-0). Con ese encuentro dio final el mes de agosto, dando comienzo a septiembre. El nuevo mes no arrojó luz a los ceutíes, aportando más derrotas e inefectividades. En la contienda contra el Celta Fortuna se vieron abatidos y cedieron por 0-2. Por último, este misma semana, frente al Burgos CF, perdieron de nuevo esta vez por 3-1.
Durante este periplo correspondiente a cinco jornadas, el número de puntos conseguidos es cero. No se ha logrado ganar ni empatar ninguno de los enfrentamientos. Como añadidura, solo se han logrado anotar dos goles, siendo uno de los peores equipos de cara a gol. El último punto digno de mención es la defensa endeble promulgada en los partidos. Los quince goles recibidos en contra, más que cualquier otro de Segunda División, avalan la anterior afirmación.
«Espantada» del mercado estival: La crisis migratoria y la AD Ceuta como daño colateral.
El pasado 30 de julio, una crisis migratoria dio inicio en el territorio caballa. Más de setenta y dos mil personas accedieron al territorio de manera irregular, vulnerando los límites fronterizos establecidos con Marruecos. Este episodio produjo un alto grado de inseguridad entre los habitantes. Fue necesario la intervención de un gran número de agentes de la ley. Dicho suceso se mantiene como foco de diversos medios de comunicación, siendo el principal tema de carácter político.
Antes del inicio de la temporada, José Juan Romero, técnico del club, mostró su disconformidad con tener que jugar dada la situación de Ceuta como ciudad:
“Me da un poco de vergüenza y pudor hablar de fútbol, o hacer una rueda de prensa para un partido de fútbol, con lo que estamos viviendo en la ciudad. Y creo que el fútbol, como altavoz que es, necesitamos hacer una reivindicación de lo que está ocurriendo aquí. Es muy fuerte. Creo realmente, y si fuera por mí, que el Ceuta no jugaría en estos momentos»
El presidente de la AD Ceuta, Luhay Hamido, ha comentado cómo esa crisis ha afectado gravemente en cuanto a ciertos aspectos deportivos refiere. El más importante fue el «NO» de diversos fichajes que podrían haber resultado claves:
«Quince jugadores que ya teníamos hechos antes de esta situación se han negado a venir». «A la mujer le da miedo, a los niños… Se entiende la información que te llega. Si no lo estás viviendo, pues parece un estado de sitio».
El propio Hamido ratifico el hecho de que el relato que se presenta desde fuera vence a cualquier proyecto deportivo que se le puede vender a los deportistas. Diversos acuerdos que parecían cerrados a falta de firma se cayeron repentinamente motivados por el miedo. Evidentemente, este hecho resultó de especial agravio para los intereses del conjunto caballa. Siendo así, la AD Ceuta se ha convertido indudablemente en un daño colateral de una crisis más allá del plano deportivo.
Planificación a contrarreloj para adecentar la plantilla.
Después de que varios de sus planes se vieran trastocados, la dirección deportiva mantuvo su esfuerzo innegociable para encontrar nuevos mimbres. Ante los rechazos y el devenir del mercado, la escuadra se mantenía falto de fichajes. Para solucionar ese conflicto, hubo que esperar hasta el deadline day. En esa fecha límite se lograron cuatro incorporaciones aparentemente diferenciales. Los fichajes referenciados fueron el extremo Sevikyan, el mediocentro Joaquín González, el delantero Umaru Konaré y el lateral Toni Abad. Con eso se bajó la persiana del mercado estival en clave ceutí, con la duda de latente de si fue suficiente.
Un símbolo de convivencia que debe seguir.
La ciudad de Ceuta supone el hogar de más de ochenta y cuatro mil personas, todas ellas conviviendo en paz. La AD Ceuta funciona como equipo de fútbol pero también como un integrante más de la propia ciudad autónoma. En el club y en la ciudad conviven cuatro culturas distintas y se espera que no haya más afectaciones pertinentes. Ceuta como símbolo de convivencia y unión no debe quedar eclipsada y su población se encargará de ello.
La AD Ceuta, a por el primer triunfo.
Regresando a la parte estrictamente deportiva, la AD Ceuta se mantiene trabajando para hallar la manera de alzarse con su primera victoria. Ninguna excusa hará al Ceuta lograr la permanencia. La necesidad de romper la mala dinámica se vuelve cada vez más evidente y así lo afirmó ante la prensa JJ Romero:
«Sumar lo antes posible, romper la dinámica porque también sabemos que el fútbol va mucho de dinámicas».
«Caminante, no hay camino, se hace camino al andar», este popular extracto de Antonio Machado sintetiza a la perfección lo que supone este nuevo tramo para el conjunto español. A base de intentarlo sin reparo se buscará encajar las piezas y avanzar. No importa que tan mal se presente la tormenta para el club, JJ Romero y los suyos darán la cara en esta, siempre impredecible, LaLiga Hypermotion.








