El LOSC Lille de la Ligue 1 francesa da por hecho que Ayyoub Bouaddi se va al Manchester City y estos ya están peinando el mercado en busca de un sustituto de garantías. Según ha podido asegurar Mario Cortegana de The Athletic, el entrenador del conjunto francés Davide Ancelotti se habría fijado en la perla del Real Madrid Thiago Pitarch como un potencial reemplazo del marroquí y hasta llegaron a presentar una oferta.
Sin embargo se encontraron con la negativa del club madridista a dejarle salir ya que le consideran un activo muy importante para el presente y el futuro, prueba de ello es que hace poco firmó su renovación de contrato demostrando la confianza que tanto el club como José Mourinho tienen él, y el futbolista está con ganas de trabajar con el técnico portugués en cuanto se recupere de su lesión en la rodilla derecha.
¿Por qué el Lille quiso a Thiago Pitarch?
Davide Ancelotti, con pasado en el Real Madrid al haber sido el segundo entrenador de su padre, Carlo Ancelotti, quiso aprovechar su conexión y buenas relaciones con el conjunto blanco e instó al Lille a presentar una oferta e intentar convencer al joven mediocampista para unirse a su equipo.
Thiago es un medio que destaca por su versatilidad, por jugar con personalidad pese a su juventud y por su gran despliegue físico, que le permite abarcar mucho campo y aportar intensidad en tareas defensivas. Posee gran precisión en el pase, enorme capacidad para meter balones entre líneas y dar verticalidad al juego, además de contar con muy buen disparo y llegada desde segunda línea.
La pasada temporada, Xabi Alonso le dio una oportunidad en un amistoso a puerta cerrada ante el CD Leganés, donde los blancos se impusieron 4-0 a los pepineros, siendo el canterano el autor de uno de esos goles. No sería hasta la segunda mitad de la 25/26 cuando llegó su debut oficial ante el Getafe, el 2 de marzo, pero con Álvaro Arbeloa en el banquillo. El técnico salmantino conocía muy bien al fuenlabreño y, a partir de ese momento, Thiago, gracias a su sacrificio y talento, fue ganando mucho peso y relevancia en los onces titulares.
Su exhibición en los octavos de final de la Champions ante el Manchester City terminó por consagrarle como uno de los talentos emergentes del fútbol español. En la ida tuvo un acierto de pase del 94% (32 pases acertados de 34), recorrió casi 11 km, realizó 63 presiones de alta intensidad y recuperó 4 balones. En la vuelta realizó dos acciones defensivas exitosas, tuvo un acierto de pase del 90% y recuperó 3 balones.








